Aun no conozco tu cara, ni tus ojos, ni tus manos. Aun no se donde me esperas o por donde me andarás buscando. Aun no se si existes o si solo eres imaginación. Aun no te miro y ya quiero besarte. Aun ni te tengo y ya quiero abrazarte. Aun no se si estoy soñando, si es realidad o si es ficción. Aun no se si me amarás o será solo la tentación. Aun no se si espero o soy esperado, si busco o soy buscado. Aun ni eres mía y ya soy tuyo. Pero mientras no lo sepa seguiré esperando...
Aun no te tengo y ya sufro por ti. Y si supieras cuanto aun no tengo, no veo, no conozco, ni me imagino de ti, seguramente pensarías que estoy loco, y tendría que aceptarlo, estoy loco... pero, estoy loco por ti. Aun no eres realidad y en realidad ya lo eres en mí.
Aun ni te conozco y ya se cada cosa de ti. Aun no has venido pero ya estas aquí. Y la ironía de verte y no tenerte, de sentirte sin tocar, de abrazar el viento y pensar, que en algún momento mis brazos te podrían provocar, y todas esas cosas que ni el tiempo ni la distancia han podido deteriorar, sí, la ironía de todo eso es lo que hace que a pesar de ser solo una sombra sin silueta, una figura invisible y que a pesar de eso sepa exactamente como eres, hace que mi amor por ti sea lo único cierto.
Y es que aun ni eres mía y ya soy todo tuyo. Aun no te tengo y ya he sufrido bastante por ti. Pero mientras no sepa quien eres, mientras no lo sepa seguiré esperando. Y mientras no lo sepa también seguiré sufriendo. Y también mientras no lo sepa, seguiré solo.
0 comentarios:
Publicar un comentario