Hoy me desperté entre la oscuridad y la confusión, el silencio que me rodeaba y que llenaba mi cuarto de un ambiente turbio me hizo tener un sentimiento de inmensa ansiedad; hacía vibrar mi pecho, mi corazón latía desesperado y a la vez parecía que el tiempo se hacia tan lento. El tan solo recordarlo, hace que mi cuerpo se llene de un sentimiento de tristeza inmenso, y desde lo mas recóndito de mi ya cansado cuerpo, un escalofrío recorre mi piel. Y es que mientras trataba de hallarme en ese cuarto oscuro, tímido aun de lo que pasaba, recordé que soñaba, si, por mi cabeza veía pasar una y otra ves esas imágenes. Soñaba que caminaba por la calle, en una de esas noches en donde el cielo parece tan alto que crees que se saldrá de la atmosfera, el viento era fresco y fuerte, como cuando el otoño esta por acabar y los vientos invernales se acercan. Recuerdo que en mi sueño, el aliento me faltaba un poco, el aire era denso y no podía respirar con facilidad, fue una de las cosas que comenzó a inquietarme. Mire a mi alrededor y estaba solo, irónicamente el silencio hacia mucho ruido, tan solo oía el sonido del viento que pasaba entre mis orejas, zumbido estremecedor que hacia que sintiera escalofríos. Caminaba sin rumbo fijo pues, en realidad no sabia que pasaba ni que hacia ahí, el lugar se me hacia conocido pero no lo recordaba con lucidez. De pronto delante de mi se dibujó como de la nada una sombra, no se le reconocía bien pues estaba oscuro, tan solo la luz de la luna hacia contraste a la oscuridad de la noche, quien era?, me pregunté, y mi curiosidad por saberlo me gano otra vez pues su presencia me hacia sentir atemorizado, este sentimiento creció conforme la figura fue avanzando hacia mi muy lentamente, no podía moverme tan solo estaba ahí perplejo, asombrado y pensando en la familiaridad con que podía sentir sus pasos, sus movimientos y sus facciones, pero aun y cuando estuvo mas cerca no pude verle, las fachas que vestía con porte de pordiosero me extralimitaban a sentirme temeroso, sus manos pálidas como las de un enfermo y su mirada fija y perdida exorbitaban a que mi imaginación se perdiera en un sin numero de atroces formas en las que podía verme intimidado ante aquella sombría figura, sus ojos se ocultaban bajo el ala de aquel sombrero negro y grande que traía puesto, y tan solo a un paso de mi me di cuenta , era yo en ese cuerpo de vagabundo y que aun sabiendo que era yo, me parecía tan extraño, y no es que solo el hecho de encontrarte a ti mismo en esa forma extraña y vulgar, ni el hecho de que no es común verte a ti mismo desde fuera mas que a través del espejo, no eso no era lo que me hacia verme como un extraño, era el hecho de que aquella persona que estaba frente a mi se veía mal, pero de verdad mal, como cuando tu vida a perdido sentido alguno y que te sientes solo y triste. Lo vi y me dio pena, estaba ahí frente a mi parado ese “yo” con su mirada perdida y fría, su piel pálida como la de un enfermo, su semblante de tristeza y esa cara de pena que no podía con ella, quise ayudarle, pero no supe que hacer, intente hablar pero de mi boca no salio ningún sonido, tan solo podía verlo ahí tan solo, tan perdido, tan triste; y preocupado pensé por un momento y al cabo de unos segundos me di cuenta que ese “yo” era tan solo el reflejo de mi interior, yo era ese "yo" de ojos perdidos, de mirada triste, ese que se veía tan solo y que me daba pena, ¿tan mal estaba ya? ¿Tanto me había consumido la tristeza y la apatía? La respuesta la tenia frente a mi y entonces no me pude contener y me puse a llorar... llore hasta despertar en mi cama en ese cuarto oscuro y sombrío, y ya despierto lleve mi mano a mi pecho y sentí como mi corazón aun latía fuerte, toque mi rostro y las lagrimas aun corrían sobre mis mejillas... hoy me vi y no pude contener mi llanto, ¿tanta pena me doy, tan triste estoy por mi mismo…?
AAMJ
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